Hay ciertos términos que siempre han sido un tanto seductores para mí, en cuanto a su análisis, su forma, el uso que se les da comúnmente, y más aún, en lo que se refiere a la profundidad de su significado subjetivo. Una de estas palabras, es "Conciencia".
¿Qué es conciencia?
Según la definición, es el conocimiento inmediato que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones; es la capacidad de los seres humanos de verse y reconocerse a sí mismos y de juzgar sobre esa visión y reconocimiento.
Bueno, sobre eso tenemos, una conciencia de ciertos elementos que conforman nuestro universo (como una suerte de conciencia de lo que no somos), tenemos una conciencia del universo mismo y de nosotros como individuos. Es sobre esto último que quiero hacer una reflexión.
Según nuestra percepción, tenemos conciencia de nosotros como una individualidad, completa y separada de otras muchas individualidades a la vez completas y separadas del resto de los elementos que componen nuestro universo físico. Ahora bien, ¿Quiénes y bajo qué parámetros se deciden los límites de esa individualidad?
Es decir, nuestra idea de que tu individualidad termina donde termina tu piel, y que tu conciencia como individuo tiene que atenerse a esos límites, a mi parecer, es un tanto arbitraria.
Perfectmente podríamos decir que en nuestra estructura anatómica coexisten 2 individualidades, cada una comandada por un hemisferio cerebral...podríamos decir que somos muchas individualidades celulares conformando una estructura mayor...se podría decir también que como especie formamos una individualidad, como planeta, etc.
Y sobre eso...Nuestra conciencia de nosotros como individualidades, delimitadas por los libros de anatomía, ¿Proviene de nuestra cultura? La respuesta a eso es claramente un sí. Hay en oriente, quienes plantean que el ser humano llega a "ser" cuando se comprende a si mismo con el universo como un todo.
Por tanto, ¿Qué determina los límites de la individualidad sobre la que tenemos conciencia? ¿Cómo cambiarlo?
¿Tendrá una célula, una suerte de conciencia de sí misma, de su existencia como individuo separado de otro? ¿Será eso un buen análisis? Más bien...¿Es necesario el considerarse separado del otro, distinto del otro para hablar de conciencia de si mismo?
Creo, que si logramos un nivel más complejo de conciencia, llegaremos al conocimiento, la comprensión y la experiencia empírica de que la verdadera conciencia ocurre cuando te observas, comprendes y sientes a distintos niveles de complejidad, dentro del gran todo.
¿Qué es conciencia?
Según la definición, es el conocimiento inmediato que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones; es la capacidad de los seres humanos de verse y reconocerse a sí mismos y de juzgar sobre esa visión y reconocimiento.
Bueno, sobre eso tenemos, una conciencia de ciertos elementos que conforman nuestro universo (como una suerte de conciencia de lo que no somos), tenemos una conciencia del universo mismo y de nosotros como individuos. Es sobre esto último que quiero hacer una reflexión.
Según nuestra percepción, tenemos conciencia de nosotros como una individualidad, completa y separada de otras muchas individualidades a la vez completas y separadas del resto de los elementos que componen nuestro universo físico. Ahora bien, ¿Quiénes y bajo qué parámetros se deciden los límites de esa individualidad?
Es decir, nuestra idea de que tu individualidad termina donde termina tu piel, y que tu conciencia como individuo tiene que atenerse a esos límites, a mi parecer, es un tanto arbitraria.
Perfectmente podríamos decir que en nuestra estructura anatómica coexisten 2 individualidades, cada una comandada por un hemisferio cerebral...podríamos decir que somos muchas individualidades celulares conformando una estructura mayor...se podría decir también que como especie formamos una individualidad, como planeta, etc.
Y sobre eso...Nuestra conciencia de nosotros como individualidades, delimitadas por los libros de anatomía, ¿Proviene de nuestra cultura? La respuesta a eso es claramente un sí. Hay en oriente, quienes plantean que el ser humano llega a "ser" cuando se comprende a si mismo con el universo como un todo.
Por tanto, ¿Qué determina los límites de la individualidad sobre la que tenemos conciencia? ¿Cómo cambiarlo?
¿Tendrá una célula, una suerte de conciencia de sí misma, de su existencia como individuo separado de otro? ¿Será eso un buen análisis? Más bien...¿Es necesario el considerarse separado del otro, distinto del otro para hablar de conciencia de si mismo?
Creo, que si logramos un nivel más complejo de conciencia, llegaremos al conocimiento, la comprensión y la experiencia empírica de que la verdadera conciencia ocurre cuando te observas, comprendes y sientes a distintos niveles de complejidad, dentro del gran todo.